Spicy RicoMarca, empaque y punto de venta para comida mexicana on the go.
La comida se arma delante del cliente y se va con él: todo lo que la marca tiene para decir, lo dice el empaque.
El desafío
En un negocio on the go el local dura cinco minutos y el empaque dura toda la comida. Spicy Rico necesitaba que la charola, el bowl, la botella y la bolsa dijeran exactamente lo mismo, aunque ninguno de ellos se imprima igual: cartón moldeado, plástico transparente, película y papel grado alimenticio no perdonan el mismo diseño dos veces.
Afinar un logotipo que ya existía sin que dejara de ser el mismo.
Una sola retícula de etiqueta para cuatro materiales que se comportan distinto.
Que el cliente distinga un bowl de guacamole de uno de queso sin detenerse a leer.
Llevar el «arma el tuyo» del mostrador a la pantalla sin traducirlo dos veces.
Lo que hicimos
El sistema de empaque
Charolas de tacos, quesadillas, ensalada y bowl; bowls de guacamole, queso y salsas; botella, vaso, bolsa y envoltura. Todos comparten una misma retícula de etiqueta y se separan por un código de color que se lee de lejos, sin leer. La etiqueta holográfica cierra la charola y la distingue en el mismo gesto: sellar y marcar dejan de ser dos operaciones. Salió con sus armados y sus suajes, listo para imprenta.
La marca, afinada
El logotipo ya existía y no había que reemplazarlo, sino hacerlo funcionar. Se le quitaron las serifas a RICO para que integrara con el resto, se unificó la cola con el lomo, se corrigió el grado de rotación de ON THE GO y se recortó el destello para que la marca pudiera ir sobre cualquier fondo. De ahí salió el sistema completo: las variantes para cualquier soporte, la tipografía institucional, la paleta y los patrones.
El punto de venta
Menú en pantalla, vinil de pared, uniformes, papelería, tarjetas y transporte. El local se lee como el empaque porque están hechos del mismo material gráfico.
Pantalla y redes
El sitio repite el mostrador: el mismo armado en tres pasos, con un icono por ingrediente y la fotografía de producto que lo acompaña. En redes, contenido pensado para verse real y no producido, con las promociones y los eventos del mes.
Lo que logramos para Spicy Rico
Spicy Rico quedó con un empaque que se comporta como un sistema y no como una colección. Una retícula común, un código de color que separa los rellenos de un vistazo y la etiqueta holográfica haciendo de sello: el mismo diseño resiste el cartón moldeado, el plástico, la película y el papel grado alimenticio, y cada formato se fue a imprenta con su armado y su suaje resueltos.
La marca sobrevivió intacta a la operación. Los ajustes al logotipo fueron los mínimos —serifas, cola, rotación, destello— y a cambio ganó las variantes que le faltaban para entrar en una charola, en un uniforme y en un favicon. Y el armado en tres pasos, que es la promesa del negocio, dice lo mismo en el mostrador que en la pantalla.
- 26 ingredientes
- Con su icono cada uno: el armado del pedido, igual en el mostrador y en la pantalla.
- 11 formatos
- Charolas, bowls, botella, vaso y bolsa, todos sobre la misma retícula de etiqueta.
- 5 variantes
- De la marca, de la completa a la de una sola tinta, para cualquier soporte.
¿Hablamos de tu proyecto?
Cuando el empaque está resuelto como sistema, sacar un producto nuevo es elegir una etiqueta y no rediseñar la marca.
